¿Sabíais que hay dos tipos de grasa en nuestro cuerpo?

Pues si, en nuestro cuerpo existen dos tipos de tejido adiposo: la grasa blanca y la grasa parda. No son iguales, dependiendo de sus características, son totalmente diferentes a la hora de adelgazar. Mientras que una se facilita adelgazar, la otra produce obesidad.

La grasa blanca es aquella que, como su propio nombre indica es de color blanco, y es una acumulación de lípidos (grasa) con el fin de almacenar energía. Es la que produce la obesidad y sobrepeso y conlleva varios problemas de salud.

La grasa parda es de ese color a causa de la mayor concentración de mitocondrias. Estas, son las responsables de producir energía y al contrario que sucede con la grasa blanca, la parda o marrón quema grasa.  Aparte de esto, hay que decir que la grasa parda se acumula alrededor de órganos importantes como pulmones, corazón y vísceras y los protege y los mantiene calientes ya que esta grasa genera más fácilmente calor que la grasa blanca.

Posiblemente esta sea la causa de que las personas que viven en ambientes fríos tengan mayor cantidad de grasa parda y en cambio las personas que viven en ambiente caluroso tengan mayor cantidad de grasa blanca, tal y como descubrieron Saverio Cinti y sus colaboradores de la Universidad de Ancona (Italia).

Entonces, el frío es bueno, mantiene alto el nivel de grasa parda.  Y al igual que sucede con la masa muscular, la grasa parda aumenta la velocidad del metabolismo.


Diferencias entre perder grasa y peso.

Cuando perdemos grasa, sobre todo lo notamos en la ropa porque nuestro cuerpo pierde volumen. También lo verás reflejado en la báscula, pero notarás que la ropa te va mucho más holgada.

Cuando perdemos peso en general, perdemos agua, masa muscular y masa grasa. Si te saltas las comidas, y no haces una alimentación saludable de cinco comidas al día, perderás líquido, masa muscular, y muy poca grasa.

Tu fuerza mental será la clave de tu éxito. 

Si vuestra decisión ha sido la correcta en cuando a llevar una alimentación saludable, de 5 comidas al día, eliminando ciertos carbohidratos que aumentan nuestros niveles de azúcar en sangre y limitando las grasas, combinarlo con un buen entrenamiento en el gimnasio, dónde te van a indicar los ejercicios más adecuados a tus objetivos y condición física, te sentirás BIEN, con ENERGÍA y FUERZA, esta satisfacción se traduce en una buena predisposión mental para seguir adelante, el esfuerzo cada día será más fácil porque estarás creando un hábito saludable y perdurable. Una pérdida de peso inadecuada, comiendo poco y mal, te hará sentir con poca energía para entrenar, insatisfecha por no conseguir buenos resultados, y acabarás dejándolo. 

Si QUIERES PERDER GRASA necesitas tonificar MÚSCULO. Es cierto que con el trabajo cardiovascular en rangos de entrenamiento quemagrasas (65% - 75% de rendimiento de tu corazón), te ayudará a quemar grasa, una hora de ejercicio diario no sólo te aportará eso, sino otros muchos beneficios en tu SALUD, pero has de combinarlo con un trabajo de FUERZA. Con el cardio quemas calorías mientras lo estas realizando, con el trabajo de fuerza tonificas músculo,  aumentando tu metabolismo y cuando paras de entrenar tu cuerpo sigue quemando grasa para reconstruir y mantener el músculo.

Puede ser muy fácil, y efectivo si haces lo que tu cuerpo necesita. 

En TeamPM nos hemos especializado en el sector femenino, y contamos con miles de clientas por todo el mundo. 

@livevidurri con más de dos años en nuestro equipo es un gran ejemplo de este gran equipo de mujeres. 


Un buen café nunca viene mal

Estamos acostumbrados a oír que el café es malo y lo es, como todo, si se toma en exceso. Pero, ¿por qué es uno de los recursos más utilizados en los pre-workout?

Lo cierto es que la cafeína es uno de los antioxidantes más poderosos, previene y retrasa el envejecimiento celular y protege de los radicales libres responsables del colesterol. A su vez, su poder para estimular el sistema nervioso (no es directamente proporcional consumo-beneficio) hace que tengamos las capacidades cognitivas más alerta y los enlaces neuronales conecten con mayor rapidez, que seamos mucho más eficientes.

Hay que añadir, y aquí viene lo que nos interesa, que su gran capacidad para aumentar la tasa metabólica, así como el número de rpm, hace que consigamos quemar más grasa que realizando el ejercicio sin ello. ¿Rentable verdad?

También podemos decir que el café estimula la segregación de serotonina, dopamina, norepinefrina, entre otros, que son responsables de una mejora anímica, una estabilidad mayor en la vigilia y fomentan la actividad social y psicomotriz en general. Sobre todo, la más conocida: nuestra querida adrenalina.

La cafeína, que no el café a secas, está comprobado que protege el hígado de cirrosis y sirve de gran ayuda para la depresión; así que, al contrario de lo atendido por la mayoría: el café es bueno.

Todo en exceso es perjudicial, eso es cierto, y el contraste a la cafeína es su gran poder adictivo, así como su pérdida de efecto con el consumo. Para los muy nerviosos puede llegar a trastornar el sueño, producir tembleques en las manos y, cómo no, taquicardia.

Su recomendación es de una a dos tazas diarias, entre 150 mg y 300mg. Contando que la mayoría de suplementos ya nos ofrecen esa tasa (300mg) con una al día ya conseguiríamos los beneficios sin exponernos.